Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

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domingo, 22 de julio de 2012

uN aDióS MáS...

Ha vuelto a ocurrir otra vez.

Hay personas con las que estableces, además, otro tipo de vínculo, sin saber el motivo y sin poder evitarlo.

Me fui unos días y al volver ya no estabas, te has ido a aquel lugar que tú llamabas “el otro lado”. Sin embargo hemos tenido tiempo para despedirnos, cada visita en los últimos tiempos llevaba un adiós implícito. Nos mirábamos sin decir nada ya, todo se sabía aunque no se pronunciara. Tu esposa nunca quiso entrar, siempre decía: “Este hombre,... ya se ha acatarrado otra vez!”.

Aún recuerdo la alegría cuando pudiste bajar las escaleras de tu casa y acercarte al huerto de nuevo, sin dolor y con una leve fatiga que te obligaba a sentarte a cada rato, eso si. “Me has salvado!”, me dijiste alegre por teléfono.

Ahora me cuenta tu hija que tiene lío con sus hermanos por el tema de las tierras y la herencia, parece ser que dejaste o quedó algún fleco. Te imagino algo preocupado por el tema allá donde estés, pero sin dejar de sonreír, como cuando me decías en voz baja, como en un susurro: “Ya no tengo dolor pero no estoy bien. Estoy cansado. La vida tiene que acabar algún día y, aunque no quiero que llegue ese momento, los dos sabemos que está cerca... verdad?

No me entiendo con mi gente, no me entienden, parece que hablemos idiomas diferentes...” y bajando aún más el tono de voz: “me tratan como si fuera tonto y no supiera nada... y qué voy a hacer?, no quiero que lo pasen aún peor.”

Adiós F. y un beso más.