Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

¿Nos acompañas?.



lunes, 12 de septiembre de 2016

#morirsindolor depende de TI, depende de TODOS.

     El próximo 8 de Octubre se celebra el Día Mundial de los Cuidados Paliativos. Cada año desde la Worldwide Hospice Palliative Care Alliance se plantea un tema con un lema diferente siendo el de este año: LIVING AND DYING IN PAIN: IT DOESN'T HAVE TO HAPPEN. (Vivir y morir con dolor, algo que no debería suceder). Y es que el dolor es uno de los síntomas más frecuentes en los pacientes con enfermedades terminales, llegando a afectar hasta al 96% de los pacientes con cáncer.
Los pacientes pueden presentar dolor debido a su enfermedad, como consecuencia de algunos tratamientos o relacionados con su situación de inmovilidad y debilidad general.

El dolor en los pacientes en cuidados paliativos representa algo más que una sensación nociceptiva e incluye aspectos que tienen que ver con la condición humana, como la personalidad, la afectividad y las emociones, y las relaciones psicosociales. La naturaleza multidimensional del dolor requiere un modelo de intervención multifactorial que comprenda medidas farmacológicas, psicoterapéuticas y rehabilitadoras, entre otras. Los aspectos psíquicos y físicos de dolor están íntimamente relacionados. Los tratamientos psicosociales orientados a resolver variables de la esfera psicológica mejoran el dolor mientras que los tratamientos dirigidos a la nocicepción tienen efectos psicológicos beneficiosos.
De hecho, se ha propuesto el concepto de “dolor total” para referirse a la suma de la sensación nociceptiva junto a los aspectos psicológicos, sociales y espirituales de cada persona.

Desde la SECPAL, lanzamos la iniciativa el próximo 12 de Septiembre hasta el 30 de Octubre con el hashtag #MorirSinDolor. La presencia del dolor suele aumentar a medida que progresa la enfermedad de base, y éste va a ser uno de los factores que más afecta a la calidad de vida del paciente y también de la familia, pilar fundamental en este proceso. 
Con esta campaña primera campaña, pretendemos:
  • Promover la importancia de considerar al DOLOR como el quinto signo vital, para medirlo, tratarlo y evaluarlo según la evidencia.
  • Describir la evolución de la Escalera Analgésica de la OMS durante sus 30 años de existencia.
  • Explicar el concepto DOLOR TOTAL, definido por C. Saunders.
  • Fomentar la importancia del abordaje interdisciplinar del dolor.
  • Impulsar los diferentes instrumentos para la valoración del dolor dependiendo de la edad y función cognitiva.


Este Plan está abierto a la participación por parte de las asociaciones, sociedades científicas, gestores, pacientes, familias y en definitiva, a todos los que desean aportar experiencias, conocimiento e ideas para mejorar el manejo del dolor en los Cuidados Paliativos, para ello utilizando las diferentes RRSS y el hashtag #MorirSinDolor.

Al concluir cada campaña desarrollaremos un tweet-chat, que en esta ocasión será el próximo día 28 de Octubre a las 11:00 horas. En esta cita intentaremos entre todos crear un interesante debate sobre el tema y conocer las aportaciones de todos los participantes.


Todo el material en relación a la campaña se podrá encontrar en http://www.secpal.com/plan-de-sensibilizacion y en http://infocuidadospaliativos.com/plan-de-sensibilizacion-paliativosvisibles/ dónde tendremos un espacio para dar visibilidad a las personas/entidades que colaboren con la visibilidad del dolor en Cuidados Paliativos.



El DOLOR, el quinto signo vital


La temperatura, el pulso, la tensión arterial y la frecuencia respiratoria son los cuatro signos vitales que siempre se miden, registran y nos dicen cómo evoluciona un paciente, cómo va reaccionando a los fármacos, etc. El  dolor es el quinto signo vital que debe ser especialmente considerado, medido y registrado. No podemos olvidar que el dolor no sólo es físico, sino que tiene muchas dimensiones (emocional, social, familiar…), tiene muchos nombres y muchas formas de sentirlo.

A pesar de que muchos pacientes sufren dolor, son pocos los profesionales que emplean de manera sistemática escalas de medición del dolor para su mejor abordaje terapéutico y por tanto ese dolor puede llegar a ser un síntoma infradiagnosticado y mal tratado.

Es imprescindible realizar una valoración integral del dolor a toda persona con presencia o riesgo de padecer dolor mediante un enfoque sistemático y con el uso de herramientas validadas.




Para saber más: