Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

¿Nos acompañas?.



jueves, 8 de diciembre de 2016

aDióS aMiGo, aDióS...


Querido cáncer:
 
Te escribo ésta carta para decirte adiós, deseo que te marches lo antes posible.
 
Pero antes de la despedida, quiero darte las gracias por todo lo que hemos compartido éstos últimos meses.
 
Me has enseñado tantas cosas y tan importantes, que siempre te estaré agradecida.
 
Aprendí que nadie debe luchar contra ninguna enfermedad o problema. Lo primero es aceptar la situación y después ver las opciones que tenemos para sanarnos.
 
 
Que cuando uno emprende una lucha o batalla es porque tiene un enemigo y que nunca debemos considerar al cáncer cómo tal, al ser parte nuestra por estar alojado en alguno de nuestros órganos. Si decidimos luchar y vamos a combate tendremos muchas más posibilidades de perder que de ganar, él es un enemigo demasiado fuerte. Por lo tanto, ¿por qué no cambiar nuestro punto de vista y verlo simplemente como otra situación más que vamos a superar?. Si mantenemos el control de la situación habremos ganado gran parte del terreno a conquistar. Nuestra aptitud es lo que realmente nos sana.
 
También he aprendido mucho sobre alimentación. Para evitar comer aquellos alimentos que te aportan energía y te permiten crecer. De ésta manera, he conseguido debilitar tus células.
 
He aprendido a proyectar, imaginando una y mil veces cómo desaparecías, cómo la quimio mataba tus células y cómo células de los demás órganos continuaban vivas y felices. He visualizado otras mil veces a mis glóbulos rojos reproduciéndose, para hacer retroceder la anemia.
 
En fin, han sido y son tantas las cosas que he aprendido en tú compañía que te deseo un buen viaje.
 
 
Adiós.
 
Paula Cruz