Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

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jueves, 29 de septiembre de 2011

ReGaLoS...

M. está sentada con el camisón remangado mientras nos enseña una palomilla en el abdomen y señala otra a la altura del pecho... "vais a seguir pinchándome o qué??" Sonríe y nos pregunta si queremos tomar algo, un zumo o un café.

En fase terminal de su enfermedad, el día que la conocimos presentaba un cuadro de suboclusión intestinal con dolor severo, vómitos e importante deterioro del estado general. La oncóloga nos había avisado de manera urgente, creía, todos creíamos, que apenas le quedaban unos días de vida. Hablamos con ella de la vida y de la muerte, quería a toda costa saber el tiempo que le quedaba... Por qué?... "Pues para prepararme... no de papeles y eso, no, hace tiempo que solucioné todo, no,... es por saberlo".

Después de más de una semana, los síntomas están controlados, no tiene dolor, no vomita, en ocasiones tolera mínima ingesta por vía oral,... y aunque la suboclusión a veces parece completa, otras no parece tanto… (lo que vemos en nuestro quehacer diario, en muchas ocasiones, no sale en los libros). Cuando tiene ganas, se levanta a ratitos al sillón junto a sus nietos que la imitan por el pasillo, cogidos de la mano "como yaya y yayo".

Nos dice que quiere terminar ya, que está cansada, "no por mí, sino por el trabajo que les estoy dando..." Vuelve a sonreír, tiene una sonrisa muy fácil, y los mira de reojo mientras se deja llenar de besos. Sólo tiene 57 años. Su hija, que hace una semana que espera su muerte, nos dice que cada día que pasa es un regalo.