Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

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martes, 11 de octubre de 2011

ALZHeiMeR y cuidadores... IV

Fomento de la Autonomía

Uno de los objetivos básicos en el cuidado del enfermo es retrasar, en la medida de lo posible, la progresión de la incapacidad. Una atención excesiva en las actividades en las que el enfermo aún se desenvuelve solo podría causar un declive más rápido. Es importante encontrar el equilibrio entre las cosas que aún puede hacer y aquellas en las que necesita ayuda.

Hay que permitir que el paciente haga las cosas por sí mismo y mantenga su independencia en la medida de lo posible. Puede ser que pensemos que resulta más útil, y rápido, ocuparnos nosotros mismos de las tareas más básicas. Sin embargo, es fundamental que permitamos colaborar al enfermo para que mantenga su dignidad y autoestima. Es muy importante hacerle sentirse útil y necesario.

Procurar que colabore, que se mantenga activo:
Tener en cuenta sus preferencias.
Darle la oportunidad de ejercitar sus capacidades, permitiéndole, dentro de sus posibilidades, participar en la vida diaria. Se sentirá útil al colaborar, por ejemplo, en tareas tales como barrer, ayudar en la cocina, hacer las camas, quitar el polvo y muchas otras cosas sencillas.
Permitirle actuar, pero sin dejar de supervisarle:
Antes de hacer una actividad hay que pensar en las consecuencias que puede tener, tanto para él como para el cuidador.
Preparar y facilitar situaciones que faciliten su autonomía: lavarse, peinarse, vestirse,...
Establecer rutinas fijas, eso le ayudará a recordarlas mejor. Fomentar el orden. Evitar cambios y sorpresas y si hay que introducir cambios, hacerlo paulatinamente.
Ser persistentes, pero también realistas, en nuestras expectativas.
Animarle a hacer algún tipo de ejercicio físico.

Mantener una actitud positiva frente a las tareas:
No juzgar la calidad de lo realizado, sino su participación. De lo contrario, puede sentirse incompetente o pensar que es una carga para los demás.
No enfadarse si hace algo mal o no logra hacerlo.
Alabar cualquier participación y colaboración.
Darle confianza para transmitirle seguridad.
Proponer actividades como un reto positivo, fácil de superar.
Comentar lo que vamos a hacer antes de empezar una actividad (una receta de cocina, cuidar las plantas, ordenar un cajón,...). Explicarle lo que estamos haciendo, cómo lo hacemos y lo que estamos consiguiendo.
Animarle con frases que demuestren confianza y seguridad: “así... muy bien”.
Usar expresiones de refuerzo como “perfecto” o “gracias”. Así conseguimos que mantenga su autonomía.
Ayudarle en lo que no pueda hacer y dejarle hacer lo que le resulte más sencillo.

La autonomía es compatible con la seguridad:
La seguridad de la persona enferma nos puede llevar a hacer por ella determinadas tareas que podría resolver sin dificultad, incluso a impedirle hacer sus actos más deseados (incluso, a veces, hay que correr algún pequeño riesgo). Su autonomía es tan importante como su seguridad, esto beneficia a las dos partes, paciente y cuidador.
Es importante asegurarnos de que el entorno es lo más seguro posible (en el siguiente post hablaremos de ello), para no obligarnos a estar atentos en todo momento.
Procurar que el paciente se sienta tranquilo, evitando ruidos excesivos o elementos demasiados estimulantes.

Facilitando las tareas diarias:
Distribuir calendarios y relojes por la casa para que sepa qué día y qué hora es.
Una pizarra en un lugar visible puede serle útil para anotar fechas, lugares, actividades, citas, nombres,...
Colocar carteles y dibujos orientativos por diferentes lugares de la casa (cajones, llaves, ropa, en la nevera,...)
Colocar líneas reflectantes o pequeñas luces sobretodo en trayectos nocturnos, de la cama al baño.
A medida que avanza la enfermedad, iremos retirando los espejos. Pueden percibir su propia imagen reflejada como algo extraño y amenazante.