Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

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domingo, 2 de octubre de 2011

ALZHeiMeR y cuidadores... III

La comunicación...

El deterioro de la capacidad para comunicarse es un síntoma de la Enfermedad de Alzheimer y será una de las fuentes de mayor frustración tanto para el cuidador como para el enfermo, ya que supondrá una progresiva destrucción de la relación emocional adulta establecida entre los dos.

La comunicación requiere tiempo, paciencia y mucha atención, pero es sumamente importante.

Las palabras no lo dicen todo:

Observar las emociones y los sentimientos porque, aunque pierden habilidades y se desorientan, el mundo de las emociones permanece.

Hay que estar atentos a los mensajes no verbales, aprender a comprender qué transmiten las expresiones de su cara o sus gestos. Intentar conocer su estado de ánimo a través de sus expresiones, procurando, al mismo tiempo, ser especialmente expresivos con él, para mejorar la comunicación y el entendimiento mutuo. Enviarle el mensaje de que comprendemos cómo se siente.

Esta capacidad para sentir y expresar emociones permanece casi intacta hasta fases muy avanzadas de la enfermedad, es importante que lo recordemos los que aún podemos hacerlo.

Intentaremos que el trato sea siempre amable, con respeto y empatía (aunque unas veces nos cueste más que otras), a fin de favorecer la relación y romper el aislamiento al que tienden debido a su enfermedad.

Es recomendable mirarle a los ojos cuando le hablemos, desde su misma altura y buscar el contacto físico para transmitirle seguridad y afecto, sonreírle a menudo.

Verbalizar su nombre para que preste atención.

Darle mensajes concisos con palabras sencillas y frases cortas.

Hacerle partícipe en las conversaciones a pesar de sus dificultades.

Evitaremos hablarle de forma infantil o hablar de él a otras personas como si no estuviera presente, trasmitirle preocupaciones o malas noticias y las discusiones.

Si no es posible la comunicación por medio del lenguaje, y aunque lo sea, son importantes las caricias, los besos, los masajes, coger las manos,... transmiten afecto y comprensión.

En fin, escucharle con los oídos, los ojos y el corazón.

Ser pacientes, sin prisas:

Ellos necesitan más tiempo para seleccionar lo que quieren decir y cómo decirlo.

Darle el tiempo necesario para que nos comprenda y, si es necesario, repetir la pregunta o el comentario las veces que sean necesarias. No hace falta gritar más, simplemente repetir como si fuera la primera vez (si podemos incluir una sonrisa, mejor. Eso nos y le tranquilizará).

Evitaremos completar sus mensajes y no darle tiempo a terminar sus frases.



"Fue el tiempo que pasaste con tu rosa

lo que la hizo tan importante."

El Principito



Alzheimer y otra demencias. Guía práctica.

Alzheimer: mejor saberlo. Novartis



4 comentarios:

Jesus dijo...

Sin desmerecer vuestro magnífico trabajo en estas tres entradas, el chioste de Quino es relamente genial

Violeta dijo...

Pues si... Quino genial, como siempre. Dándole vueltas a la realidad para,galantemente, dejar pasar primero a la sonrisa.

Chela dijo...

Es verdad lo que propones. Yo al principio me desesperaba porque mi madre enferma no me entendía lo que le decia, hasta que fui aprendiendo a entender yo lo que ella "me decía" con su lenguaje no verbal: con su mirada, sus gestos, sus sonrisas, sus lágrimas...Con sus manos, su forma de andar, sus silencios... Pero sobre todo con sus ojos. Creo que a veces nos deciamos todo con las miradas. Recordarlo me emociona.

Y también cometí algunos de los errores que citas hasta que me autocorregí. Estoy de acuerdo en que no debemos hablarles como a niños pequeños, porque no lo son, ni hablar de ellos con otras personas como si no estuvieran presentes. No sabemos lo que pueden captar y por lo tanto nos exponemos a herir sus sentimientos y sensibilidad.

Un fuerte abrazo.

Violeta dijo...

Espero que nos sigas enseñando, Chela.
Otro fuerte abrazo.