Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

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miércoles, 26 de octubre de 2011

ALZHeiMeR y cuidadores... VI

Las Actividades de la Vida Diaria (AVD)

Cuando toca comer

Asegurar la adecuada nutrición del enfermo.
En general, la dieta debe ser rica en proteínas y variada. Una clara de huevo diaria supone un sencillo y fácil aporte proteico.
Hay que conocer los gustos previos del paciente y ofrecerle los platos que le gusten o que prefiera.
Si tiende a pedir comida constantemente, aumentar el número de tomas y reducir las cantidades.
Añadir alimentos ricos en fibra para evitar estreñimiento y/o impactaciones fecales. Si la movilidad está muy limitada, no insistir demasiado en la fibra y sí en la ingesta de líquidos, si es necesario con espesante o gelatina. Y si precisa, añadir laxantes.
Las personas mayores suelen tener disminuida la sensación de sed, hay que ofrecerles líquidos a menudo (la deshidratación es más frecuente de lo que se cree y puede aparecer en poco tiempo).

En la mesa.
Es aconsejable hacer de la comida un acto social. La reunión de la familia en torno a la mesa facilita que el enfermo se sienta estimulado a comer, aunque sólo sea por imitación.
Las comidas deben ser relajadas, sin prisas e intentando que sea un rato agradable.
Mantener un horario fijo y un entorno tranquilo, sin demasiada gente.
Cuando se siente a la mesa, anticiparle lo que vamos a hacer: “Ahora vamos a comer...”.
Animarle a que trocee él mismo la comida (aunque tarde más tiempo) y se la lleve a la boca con los cubiertos. Hay muchos alimentos que se pueden tomar con cuchara o con los dedos. Es preferible que el enfermo haga por sí mismo todo lo que pueda hacer, mientras pueda hacerlo.

Ayudarle a identificar los objetos:
-Utilizar vasos y platos que sean más grandes que la porción de alimento.
-Utilizar vasos, platos y cubiertos de distintos colores. Si son de plástico, mejor.
-Retirar de la mesa todo lo que no sea imprescindible: saleros, palillos, salsas,…
-Servir un plato después de otro y con los utensilios apropiados. Comprobar su temperatura.
Utilizar un mantel plastificado, facilita la limpieza.

Evitar problemas al masticar o tragar.
Revisar la dentadura y los posibles puntos dolorosos en la boca. En fases avanzadas de la enfermedad, es conveniente retirar la dentadura postiza.
Si el enfermo no abre la boca, se le puede tocar la barbilla o la mandíbula suavemente, o acercarle líquido o comida a la boca para recordarle el acto que tiene que hacer.
Si tiene problemas para masticar, se le pueden hacer demostraciones de cómo se hace. En general, la imitación es un buen recurso.
Es mejor cortar la carne en trozos pequeños y retirar las espinas del pescado.
Triturar los alimentos si le cuesta masticar o se le hace una “bola”. También resulta útil no mezclar texturas.
Es interesante conocer
la maniobra de Heimlich para casos de atragantamiento.

Cuando toca vestirse

Que la ropa no sea un impedimento.
La ropa tiene que ser fácil de lavar, flexible y fácil de abrochar y desabrochar:
Botones grandes en las primeras fases. Los botones y las cremalleras se pueden sustituir por velcro en las más avanzadas. Los zapatos, mejor sin cordones. Ropa con elásticos.
Si el enfermo está encamado, cortar los pijamas o camisones por detrás (como los del hospital).

Tener en el armario sólo lo indispensable.
Tener a mano sólo la ropa de la estación del año que corresponda. Identificar la ropa de los cajones y armarios con carteles. Evitar lo innecesario: guardar aparte los accesorios como corbatas, pañuelos, bufandas... y dárselos cuando ya esté vestido.

La acción de vestirse.
Es importante mantener el estilo de vestir habitual. En lo posible, dejarle elegir su propia ropa.
Intentar que sea él quien se vista para no invadir su intimidad, ni vulnerar su autoestima. Podemos ayudar colocando la ropa en el orden en que se la ha de poner. Más adelante, quizás haya que darle la ropa a medida que se la va poniendo.
Si requiere ayuda física para vestirse, no renunciar a que colabore. La parte superior es más fácil de poner. Podemos ponerle la parte inferior tumbado en la cama y la superior, sentado.