Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

¿Nos acompañas?.



lunes, 16 de abril de 2012

HoRaS,...MiNuToS... TIEMPO

La luz entrando a raudales por la ventana del fondo, recortaba una silueta inmóvil sobre una cama articulada.

Fernando ha girado sus grandes ojos hacia la puerta, por donde entrabamos. De nuevo nos hemos encontrado unos ojos enormes, por la inmensidad de vida que enmarcaban.

Es una buena persona atrapada en un cuerpo inerme, una funda que le ha servido durante muchos años para vivir bien y ser feliz, según confiesa él mismo, pero que ahora es sólo un lastre que arrastra cada vez que lo mueven. Está conectado a un aparato que le permite respirar, introduciendo aire a presión en sus pulmones cuando a él le fallan las fuerzas para hacerlo. Puede hablar pero la fatiga le obliga a ir recortando las frases, cuando cree que le hemos entendido la idea. Su amigo Juan al lado de su cama nos ayuda. En un momento dado pide a su esposa y a los demás que salgan fuera de la habitación, y nos pide a su amigo y a mí que nos quedemos con él un momento,... una hora para los que no estamos en la cama, mucho más para él.

Entre otras muchas cosas:

Os quiero pedir que me sedéis ya, no quiero vivir ni un momento más así. Sé adónde me conduce mi enfermedad en breve espacio de tiempo, a la muerte por asfixia... y no quiero llegar, ni acercarme siquiera a ese momento. Confío en ti (de nuevo la muerte revoloteando a mis espaldas, posándose en mi hombro...).

Antes de caer enfermo, me regalaron el libro “Martes con mi viejo profesor”, lo has leído? Pues parece que fue una premonición, lo he leído dos o tres veces después de enfermar y me ha ayudado, me ha enseñado que hay dignidad siempre, aún en los peores momentos... que puedes seguir adelante a pesar de todo... que aunque el día tenga 24 horas, si soy capaz de disfrutar 2, me doy por satisfecho.

He querido y me quieren, vivo intensamente aquí adentro, aún ahora... Me pregunto demasiadas cosas,... desconozco las respuestas. Vivo... pero quiero morir.

Intentaremos ayudarte a disfrutar al menos 2 horas cada día y, si podemos, a arrancar algún minutejo más a la vida.