Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

¿Nos acompañas?.



domingo, 23 de diciembre de 2012

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Creo que voy a volver a fumar.

 
Desde hace años he sacrificado un montón de cosas y actividades que me hacían feliz, porque al parecer no eran las más adecuadas para mantener mi precaria salud.
Pero ya está decidido. Tengo la peor enfermedad del mundo, esa que se susurra al oído y nadie se atreve a pronunciar en voz alta, esa que todavía no tiene cura aunque consigan alargarte un poco la vida… porque siempre es así, nadie, nadie se cura del todo… no?
Un poco más de vida para qué? Para amargarte los días y las horas, despidiéndote de las despedidas, diciendo adiós a todas las cosas que han formado parte de tu vida y sufriendo esa infinita tristeza que ya embadurna todos los momentos,…
Quizás empezaré a encontrarme peor tras tomar un café, a continuación de una fabulosa charla con un amigo,  después de una caricia o de una frase íntima al oído,… sabiendo que el final estará a la vuelta de cualquier instante, de la próxima revisión o de la siguiente. Con la fecha de caducidad puesta en la tapa.
Qué te parece que vuelva a fumar? Ayer me encendí el primero después de ocho años… y no me sentó mal. Es más, empecé a soñar y conseguí terminar una carta que tenía empezada desde hace meses…
 
Sara
 
 

sábado, 15 de diciembre de 2012

BRiNDeMoS...

Los recuerdos son eso... recuerdos.
Ahora, justo ahora, comienza un presente, es decir, un regalo.... que posteriormente, casi al instante, se tornará recuerdo y, dentro de poco, estará junto a los demás.





jueves, 13 de diciembre de 2012

Allí...


 
"Encontré este poema, fotocopiado en una de las paredes del pasillo de una residencia de ancianos", Dra. Sánchez Sousa.

 
Mi Madre
 
Allí, en tu memoria, quedaron anclados
la luz y la gloria, los campos, los prados.
El sueño despierto de la noche fría,
el sollozo triste de la luz del día.
Allí, en tu memoria, querrás reservarme
un pequeño espacio, donde cobijarme.
Tomarás mi mano, sentiré el abrazo,
la fuerza que siempre me dieron tus brazos.
Allí, en tu memoria, nuestra infancia queda
como una semilla que flores te diera.
Tú fuiste el soporte, tú fuiste la cuna,
tu amor sigue siendo el sol y la luna.
Allí, en tu memoria, lo desconocido
hará que tus venas no tengan latido.
Llevarás el miedo prendido en el alma,
tan sólo mis besos te darán la calma.
Allí, en tu memoria, no existen relojes,
verano e invierno se fueron veloces.
Osadía grande la de la cordura,
planeando siempre sobre la locura.
Allí, en tu memoria, quedaron mis besos,
mi risa, mi llanto, mi almacén de cuentos.
Mi amor incansable a tus verdes ojos,
libres de amarguras, de penas y enojos.
Allí, en tu memoria, ¿cómo yo podría?
llenar tus silencios de inmensa alegría.
Romper la cadena que a veces tortura,
borrar de tus horas lo que hay de amargura.
Allí, en tu memoria, si el hoy se hace hielo,
vestirán cipreses negros terciopelos.
Llenarás espacios con tu gran sonrisa.
Serás la más bella, sin sombras, sin prisa.
Grabadas a fuego, escribiendo historia,
están mis raíces... ¡Allí... en tu memoria!

 

 

viernes, 7 de diciembre de 2012

BuSCaNDo...


En ocasiones pareciera que las dificultades que conlleva la vida nos cubrieran hasta las orejas, dejándonos apenas un pequeño resquicio para respirar malamente.

El camino se desdibuja, no encontramos las huellas y nos da miedo pisar donde otros no lo han hecho porque tememos equivocarnos, hundirnos,  caer y no levantarnos más.
 

Adivinamos por donde nos lleva, pero la oscuridad envuelve lo que tocamos, el ruido nos engaña y los pasos se enredan entre madreselvas invisibles.
 
 

Así vamos intuyendo el paisaje que se transforma, cruzamos puentes bajo cuyas arcadas se desvanecen dudas y el color se percibe tras las formas a medida que avanzamos.




Si seguimos, en cualquier recodo la luz dibuja a su antojo, golpea nuestra cara y nos damos cuenta una vez más,… de que era eso… la vida, con todo lo suyo... El mejor regalo junto a tu sonrisa.
 




lunes, 3 de diciembre de 2012

CHiN-CHiN,....

Acabo de ver el anuncio televisivo de cada año y me ha llamado la atención la forma y el fondo y, además, dicen que ha costado mucho menos dinero… Cómo no se les habrá ocurrido antes??
 
Quizás es que a  veces se trabaja mejor bajo presión.
 
Os dejo una de las historias, contadas por gente corriente…. Seguramente no podré resistir la tentación de buscar más.
 



martes, 13 de noviembre de 2012

ÉRaSe uNa VeZ...


Érase una vez una madre de dos niños de 10 y 12 años. Un día, mamá tuvo que explicarles a sus hijos que tenía cáncer, y no supo muy bien cómo hacerlo, así que se puso a escribir. Escribió un cuento de princesas en medio de una gran batalla, con un general vestido con bata blanca dispuesto a ayudarle a ganar la guerra, y un ejército de células malignas campando a sus anchas por su cuerpo.
Irene Aparici es esa madre que empezó su particular batalla contra el cáncer de mama hace un año. Su experiencia, como madre y paciente, es la historia que guía 'Mamá se va a la guerra' (editado por Cuento de luz), un relato ilustrado que puede ser de gran utilidad para muchas otras 'reinas' que están en guerra.
"Cuando me dieron el diagnóstico, me di cuenta de que yo misma tenía muchas lagunas. Había oído hablar de la 'quimio' como un veneno, pero no sabía cómo funcionaba, qué son las defensas...". Así que allí mismo, en la consulta, le pidió a su médico (que se da un aire al general de bata blanca que aparece en el cuento) que le explicase el cáncer como si ella misma fuese una niña.
"Mamá tiene cáncer'
Ahora ya sí, armada con toda aquella información, Irene y su ex marido se sentaron frente a frente con sus hijos para explicarles qué le pasaba a mamá. "Hablamos claramente con ellos, les dijimos que tenía cáncer y necesitábamos que se portasen bien porque yo iba a estar cansada algunos días.... Pero aun así, me quedé con la sensación de que se lo podía haber contado mejor".
"Cada vez que iba al médico tenía que contarles las novedades por teléfono a mi madre, a mis hermanos, a mis amigos... y eso era agotador. Me di cuenta de que no era bueno para mí". Así que se le ocurrió mandar un mail a sus más cercanos contándoles cada pequeña batalla ganada al cáncer, cada fracaso en la quimioterapia, cada inquietud surgida de esta guerra... "Empecé a poner a gente en la lista de distribución, a mis amigos más cercanos, y sin darme cuenta se lo había mandado a 150 personas". (...)
 
Un día, ese ejército aliado recibió de Irene no sólo el último parte médico, sino también el cuento que les había escrito a sus hijos. "Se lo había enseñado un día a mi oncólogo para que me dijese si había escrito alguna barbaridad sobre la enfermedad, y pasadas algunas semanas me contó que su esposa, oncóloga infantil, lo estaba usando con sus niños para hablarles del cáncer. Eso me hizo pensar que quizás la historia pudiese ser útil a más gente y me decidí a enviárselo a mis amigos".
 
No mentirles
Irene no se atreve a da consejos a otras madres en esta misma guerra, pero sí acepta compartir con ellas lo que le ha funcionado con sus hijos. "Yo soy partidaria de no mentirles, y así lo acordamos mi ex pareja y yo desde el principio. Intentamos modular la verdad a su nivel para que fuese comprensible para ellos; pero sin mentirles", explica.
Así que el cáncer no es ningún tabú en casa, "aunque tampoco es nuestro tema favorito de conversación". Irene explica que ha tratado de desdramatizar todo lo posible la enfermedad, "frivolizando hasta donde es frivolizable", jugando con sus hijos y su peluca y recordando cada día "que sigue habiendo vida aparte de eso".

Confiesa que su prioridad inmediata son sus médicos, aunque ya le rondan por la cabeza otros proyectos editoriales, (…) pero, por ahora, concentra todos sus esfuerzos en esa batalla que se libra dentro de su cuerpo.

 elmundo.es 








lunes, 5 de noviembre de 2012

Clase magistral sobre la empatía...


FIDEL DELGADO Aunque es psicólogo clínico, actúa a veces como “titiripeuta”. Ha comprobado que se facilita el camino hacia la comprensión, sirviéndose de juegos, juguetes y humor mas que argumentando o exigiendo. Cultiva el sentido del humor muy en serio. 

Aprendemos todos....... a cuidarnos para cuidar. Cuidamos según somos, pues no podemos tener para los demás , lo que no tenemos para nosotros mismos.
Solo aquello que atendemos y tenemos presente en nosotros, estará disponible para los que me rodean.