Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

¿Nos acompañas?.



jueves, 25 de junio de 2009

«Acontece la noche y estoy solo,
cargo conmigo mismo a duras penas,
al buen amor se lo llevó la muerte,
y no sé para quién seguir viviendo».

( Palabras de Benedetti al morir su pareja Luz)



Sólo los que perdieron algún ser querido, alguno realmente importante y que por ley de vida abandonara prematuramente esta vida, saben que se sigue contando en silencio sus aniversarios.

Decía con mucha razón Alphonse de Lamartineero que:

“A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd”.

Es cierto, pero solo en parte. La realidad es que mientras una sola persona en este mundo nos recuerde, no moriremos del todo, parte de nosotros sigue viva.

Vivimos pendientes de nuestra perdurabilidad física en la tierra, ajenos a la importancia de echar raíces en corazones y memorias ajenas… al fin y al cabo, es la única forma de inmortalidad que conozco.