Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

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miércoles, 29 de julio de 2009

eL DueLo VI


Tras los primeros momentos y la etapa central o estado depresivo del duelo, se llega a la etapa final:

El periodo de restablecimiento, reorganización y recuperación

Comienza cuando el doliente empieza a mirar hacia el futuro, se interesa por nuevas cosas, es capaz de sentir nuevos deseos y de expresarlos.

Se vuelve a ver a los amigos y se inician nuevas relaciones sociales, la depresión va disminuyendo, así como el dolor y la pena, el doliente experimenta un alivio (hace años se decía “estar de alivio” cuando la persona dejaba de estar de luto y cambiaba progresivamente las ropas negras por otras grises, malvas, blancas).

Con el paso del tiempo se van espaciando los recuerdos más amargos, dando paso a los que resultan más apreciados. Se guardan únicamente los objetos personales del fallecido que son particularmente evocadores y significativos.

Cuando el dolor se apacigua, cuando el tiempo pasa, el recuerdo del ser querido fallecido regresa a la memoria sosegadamente.

El final del duelo se manifiesta, en muchos casos, por la capacidad de nuevo de amar.

Existe, sin embargo, el riesgo de precipitarse al buscar una nueva relación, intentando sustituir y reencontrar la vida. En estos casos el proceso de duelo se detiene y la nueva y prematura relación tiene muchas posibilidades de fracaso, volviendo a reanudar el proceso de duelo y otro más añadido. Los hijos tienen especial dificultad en aceptar la nueva relación, especialmente si intuyen que puede haber una sustitución del padre o de la madre desaparecidos.

¿Cuándo termina un duelo normal?
No hay un tiempo establecido, cada persona necesita un tiempo diferente. Suele ser entre seis meses y un año, aunque la mayoría de las personas reconocen su propia recuperación a lo largo del segundo año. Hay algunos indicios: cuando ya se es capaz de pensar en el fallecido con tristeza pero sin dolor intenso, cuando el punto de interés vuelve a estar en la vida y en las personas vivas


“Sólo mueren antes de morir los seres que no aman
y solo mueren definitivamente aquellos que no son amados."

C.Cobo Medina