Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

¿Nos acompañas?.



lunes, 24 de agosto de 2009


- He elegido un sitio para que me entierren. No está lejos de aquí. En una colina, bajo un buen árbol, con vistas a un estanque. Muy apacible. Un buen lugar para pensar.
- ¿Piensas pensar allí?
- Pienso estar muerto allí.
Él se ríe entre dientes.
- ¿Me visitarás?
- ¿Visitarte?
- Simplemente ven a charlar. Que sea martes. Siempre vienes los martes.
- Somos personas de los martes.
Se ha debilitado mucho en poco tiempo.
- ¿Vendrás a mi tumba a contarme tus problemas?
- ¿Mis problemas?
- Sí.
- ¿Y tú me darás soluciones?
- Te daré lo que pueda. ¿Acaso no te lo doy siempre?
Me imagino su tumba, en la colina, con vistas a un estanque, alguna parcela pequeña de dos metros setenta donde lo depositarán, lo cubrirán de tierra, le pondrán una piedra encima. ¿Dentro de pocas semanas, quizás? ¿Acaso dentro de pocos días? Me veo allí sentado, solo, con los brazos sobre las rodillas, mirando al vacío.
- No será lo mismo, sin poderte oír hablar – le digo.
- Ah, hablar...
Cierra los ojos y sonríe.
- Te diré lo que haremos. Cuando yo esté muerto, tú hablarás. Y yo te escucharé.

“Martes con mi viejo profesor”
Mitch Albom