Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

¿Nos acompañas?.



viernes, 28 de agosto de 2009

eL DueLo XIII


DUELO INHIBIDO, NEGADO o RETARDADO

Suele darse en aquellas personas que, en las fases iniciales del duelo, parecen mantener el control de la situación sin dar signos aparentes de sufrimiento.

En algunos casos debido a que han de preocuparse de todos los trámites posteriores al fallecimiento, circunstancia que no les deja tiempo para preocuparse de si mismas. En otros casos se vuelcan en actividades frenéticas para no pensar en lo que ha sucedido.

Después de meses o años de producida la pérdida, basta un recuerdo, una imagen o una nueva pérdida, para desencadenar el duelo no resuelto que llevan dentro.

Es potencialmente patológico el duelo cuya expresión es inhibida o negada porque la persona simplemente no afronta la realidad de la pérdida. Los sentimientos desbordantes que se tienen en el momento de la pérdida pueden hacer que la persona retrase su duelo. Esto suele ocurrir en los casos de muerte por suicidio, aunque parte del duelo se elabora entonces, no es suficiente en relación a la intensidad de la pérdida y puede aparecer más tarde.

JW Worden dice que otras pérdidas también pueden estimular el duelo retrasado, por ejemplo un divorcio puede desencadenar el duelo por una muerte anterior, también puede surgir un duelo retrasado tiempo después de un aborto.

En algunas ocasiones el duelo no concluye porque los supervivientes no aceptan la muerte del difunto, intentan escapar a la separación definitiva del fallecido, no están preparados para la creación de la distancia interior que necesitan para seguir viviendo.


“¿Es verdad que el tiempo todo lo cura?
No sé. No he vivido todavía
suficiente tiempo para responder.”