Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

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miércoles, 26 de agosto de 2009

Ayer en DOCUMENTOS TV de RTVE, se emitió el siguiente documental. Su título: LA ULTIMA LLAMADA.
Un grupo de ancianos en Australia desafía la legislación de su país con el fin de conseguir el derecho a morir por su propia mano, evitando el sufrimiento. Están dispuestos a delinquir con tal de acceder a una muerte dulce; quieren evitar la degradación física y moral y la dependencia en grado extremo y reivindican, sobre todo, calidad de vida y de muerte, desechando en muchos casos la posibilidad de terminar sus días en una residencia impersonal bajo el control de la profesión médica… Ellos exigen poder elegir su fin dignamente, sin dolor, ni agonía y rodeados, a ser posible, de los suyos.

Desde el año 2002 hasta el 2005, mil cien australianos, en su mayor parte hombres, han recurrido al suicidio mediante formas violentas de muerte, tales como el ahorcamiento. Por eso y para no ser presa de decisiones desesperadas, un grupo de mayores, de ochenta a noventa años, ha decidido fabricar, clandestinamente, el “nembutal”, una droga mortal y prohibida para uso humano.

En Australia, el simple hecho de poseer esta droga, sólo utilizada para sacrificios veterinarios, acarrea una pena máxima de dos años de cárcel. Y la fabricación no autorizada de la misma puede conllevar hasta quince años entre rejas.

En 2006 más de 100 mayores australianos se desplazaron hasta Tijuana, Méjico, para comprar esta droga para sí mismos o para su posterior venta en su tierra, convirtiéndose así en traficantes de la tercera edad. Pero otros, aquellos cuya salud es demasiado frágil para superar semejante viaje, han decidido ponerse manos a la obra, desafiar al estado y elaborar su propio “Nembutal”. Y lo han hecho de forma casera, mediante alambiques y fogones, tomando todo tipo de precauciones con sustancias químicas peligrosas. De hecho, corrían el riesgo de salir volando por los aires, pero al final consiguieron la pócima deseada. Y ahora otros cuatro grupos distintos, diseminados por el país, siguen su ejemplo.

Todos ellos son seguidores del polémico Philip Nitschke, un médico activista a favor de la eutanasia, muy cuestionado por grupos pro vida. Pero a pesar de las críticas de índole ético, Nitschke y sus ancianos discípulos están dispuestos a plantar cara a la sociedad y quebrantar la ley con tal de reivindicar el derecho de cada individuo de elegir el momento de su muerte y poner fin a su vida de la forma más digna e indolora posible.



Desde aquí podeís ver un resumen del reportaje:

LA ULTIMA LLAMADA