Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

¿Nos acompañas?.



jueves, 6 de agosto de 2009

Soledad...

Querido A:

Hoy nos has abierto las puertas de tu casa, de tu pequeña casa, y de tu vida. Una vida llena de luces y sombras aunque en estos momentos en muchas ocasiones solo alcances a ver las sombras. Cuando todavía estabas asimilando el fatídico diagnóstico y tratando de buscarle un lugar y un sentido en tu vida, el dolor volvió a llamar a tu puerta. La persona con la que llevabas tantos años conviviendo y amando, se ha ido de manera trágica e inesperada.

No fueron fáciles los últimos meses junto a ella pues una fuerte depresión le había robado la ilusión de vivir. Sin embargo, tú sabías que nada podía impedir seguir queriéndola, y que, junto a ella, saltarías todas las barreras pues ella era una de las luces que iluminaba tu camino y te daba fuerza para seguir adelante.

Ahora te encuentras solo, muy solo, y a pesar del dolor que sientes, en los huesos y en el corazón, no has perdido la sonrisa ni el sentido del humor. Y es que tienes ganas de vivir, muchas ganas. No te das por vencido.

El dolor de huesos se puede paliar y en ello estamos todos, tú y nosotras, y el de corazón, aunque no te lo acabes de creer, también.

Gracias porque hoy nos has recordado que la felicidad no depende tanto de las circunstancias sino de la actitud con la que nos enfrentamos a ellas...



1 comentario:

Violeta dijo...

Trabajamos con material sensible. Cada día aprendemos a sentir de nuevo y en cada casa se nos mueven mil emociones diferentes, gracias a ellos, nuestros pacientes. Un beso compi.