Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

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sábado, 15 de agosto de 2009


Ha fallecido Jerri Nielsen, la doctora que luchó sola contra el cáncer en una base de la Antártida y cuya asombrosa historia de supervivencia la convirtió en un heroína. En marzo de 1999, esta mujer norteamericana de 46 años, divorciada y madre de tres hijos, decidió tomar un año sabático para trabajar como investigadora en la estación polar Amundsen-Scott, en el Polo Sur, el lugar más remoto y peligroso del mundo. A los pocos días de llegar descubrió que tenía un bulto en el pecho y tras practicarse una biopsia a sí misma, el diagnóstico confirmó que era un tumor maligno de crecimiento rápido. Nielsen, a pesar de su gravedad, no podía ser evacuada. La estación había sido cerrada oficialmente con el comienzo del invierno polar y durante ocho meses y medio (la mitad de este periodo es de noche y las temperaturas alcanzan los –38ºC) al igual que el resto de científicos, permaneció aislada del mundo.

Aunque en un principio se vino abajo porque además de todo, ella era la única médico del equipo y le preocupaba no poder atender a sus pacientes, no se rindió. Decidió combatir el cáncer aunque para ello tuviera que automedicarse en condiciones extremas. Consiguió que un avión de la fuerza aérea le lanzase, con un paracaídas, instrumental y medicamentos para poder tratarse y sobrevivir hasta que las condiciones climáticas permitieran su rescate. Aislada en unas instalaciones situadas encima de un bloque de hielo de gran espesor, comenzó las sesiones de quimioterapia, asesorada a través de videoconferencia por una oncóloga que se encontraba en un hospital de Indianápolis.
En Octubre, Jerri pudo al fin ser evacuada y su aventura ocupó las portadas de todos los periódicos estadounidenses. Tras pasar por el quirófano y sobrevivir a una grave infección posterior, decidió dedicar lo que le quedara de vida a ayudar a otras personas en su misma situación. Y así lo hizo hasta que el pasado 23 de Junio, falleció a los 57 años.
Jerri Nielsen plasmó su experiencia en el libro “La prisión de hielo”, donde asume su enfermedad sin autocompasión y con fortaleza. Los correos electrónicos entre la paciente y su oncóloga son lo mejor del libro, porque reflejan los miedos, la angustia, la depresión... y la esperanza a la que se aferró.