Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

¿Nos acompañas?.



miércoles, 5 de agosto de 2009


Hoy en casa de José, casi una cueva excavada en la montaña. Pequeña, pero acogedora, ordenada y limpia.

Tras una separación, dos hijas y varios nietos que viven lejos y le llaman de vez en cuando, su posterior pareja, con la que ha convivido más de 15 años, se suicidó hace tres meses en medio de una tormentosa depresión, y a él le han diagnósticado progresión de su enfermedad oncológica, cuando creía haber dejado atrás la QT y los viajes al hospital.

José nos lo cuenta mientras llora y la culpa va apareciendo en los rincones. Arrastra la mirada hacia el cementerio que se ve a través de la ventana entornada, sorteando una higuera bajo cuya sombra se encuentra una silla en la que pasa las horas muertas.

Hay varias fotos en la habitación, pero ninguna de ella.

Aunque él es válido para todas las actividades de la vida diaria, sobre el papel, la verdad es que necesita ayuda para la mayoría, sobretodo para sostener las emociones y seguir adelante, haciendo cosas tan sencillas como prepararse la comida, comer solo, levantarse cada día, caminar más de 50 metros sin ayudas externas, ir solo al baño y volver, también solo,... y seguir solo con sus pensamientos.