Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

¿Nos acompañas?.



martes, 13 de septiembre de 2022

TeSoRoS...


Buscando unas cosas, encuentro otras.  Esto es cada vez más habitual en mi casa, las cosas van y vienen, las llevo y las traigo, las dejo para volver a encontrarlas, las busco para olvidarme de ellas. Y, sin que me cree problemas, me voy acostumbrando a este trajín.

Escrito por ahí y encontrado… El morir te cambia el cómo vivir, aunque sea por un ratito. Presencia, Compasión y Trascendencia… el reto es cómo integrarlo a tu manera de acompañar.

Y una carta más de agradecimiento, sin buscarla, aparece. Nunca me cansaré de intentar entender cómo se pueden escribir cosas tan bellas en medio del devastador dolor que supone una pérdida. Incluso nos han llamado mientras esperaban a los de la funeraria, estando su ser querido todavía al lado, en la cama. Es increíble como se puede agradecer durante ese tiempo algo a alguien. Más tesoros que suman.

Queridas Pilar y María, nuestra madre y abuela MT se fue tranquila, sin sufrimiento y en paz, en casa y rodeada de su familia, como siempre ella había deseado. Ello fue posible gracias a vosotras, a vuestra gran profesionalidad, cercanía y comprensión de las necesidades, tanto de ella como de nosotros, su familia y por ello siempre os estaremos agradecidos.

Gracias por vuestra encomiable labor, por vuestra entrega a la profesión y por ser acompañantes y guías para hacer posible que las personas tengan una muerte digna, pudiendo así cerrar su ciclo vital de la mejor manera posible.

Gracias por ver a cada persona como un ser único y en su totalidad, abordando también su esfera psicosocial y espiritual, no solo viendo a una persona con una patología.

Nos hemos sentido muy reconfortados y arropados por vosotras en estos meses tan duros, y sobre todo en los momentos finales. Si nos permitías esta metáfora, sois cómo ángeles en la tierra que tomáis a las personas de la mano con cariño y sosiego, para acompañarles a su destino final.

Aunque los Cuidados Paliativos todavía no tienen el peso y reconocimiento merecido, podéis sentiros gratamente satisfechas y orgullosas de vuestra dedicación y trabajo.

Gracias por todo, gracias por acompañarnos en esta etapa y gracias por ayudarnos a darle a nuestra madre y abuela el final que se merecía, sin vosotras no hubiera sido posible.

 

Un abrazo de… 

Enero-2021

 

 

miércoles, 24 de agosto de 2022

SiN VeNiR a CueNTo...

  


Nunca había valorado tanto aquella chispa de sol que la despertaba por la mañana ni el pequeño rayo de luna que se acostaba junto a ella por la noche,… hasta que un día los perdió a los dos.

Una tarde, sin venir a cuento, un agudo dolor la dobló. Aguantó con Nolotiles un tiempo, pero cuando ya no pudo más acudió al hospital. Tras una noche de pruebas, el cielo se desplomó sobre ella y empezó el miedo, el dolor, la angustia, las preguntas sin respuesta, los silencios, la enfermedad,…. su enfermedad. Su pesado caminar hasta el final.

El sol que ascendía hasta su cara en las mañanas se nubló con las náuseas que le producía el tratamiento, y el rayo de luna que se acostaba junto a su fatigado y frágil cuerpo se fue borrando en la mancha parduzca que producía la química que brotaba de su piel cada noche.

Empezó a ver los colores con más fuerza, los destellos le cegaban, pero no podía ni quería dejar de mirar. Volvió a sentir el sol y se quejó en voz alta, lloró al seguir el rastro de la luna llena en su cama, y con mimo lo dibujó con el dedo para no olvidarlo jamás.

De repente, acuden a ella recuerdos de hace muchos años. Ahora empieza a entender algunas cosas y a sentir nostalgia por otras. Intenta poner paz entre todas, perdonarse y acogerse, valorar lo que brilla y aceptar lo mate, intentando crear un puzle lleno de matices y agradable a la vista… al que, desgraciadamente, ya le faltan pocas piezas.

Demasiado joven, Elsa nos lo cuenta desde el otro lado. El lado feo.

Yo también siento el sol en mi cama cuando amanece, y trazo un surco con la mano en la almohada, sobre la huella de la luz de la luna, al acostarme.  Y procuro sonreír, sonrío aunque a veces duela.

Cuántas pequeñas cosas forman una vida completa, como si al de arriba se le hubiera ido la mano. Y qué fácil desperdiciarlas, o peor, perderlas… sin venir a cuento. 

 

 

sábado, 23 de julio de 2022

eL PaN Y LoS BeSoS...


Pepe Martínez está convencido de que no se va a morir hasta que llega al hospital, esta mañana.

La puerta de la sala de espera es la segunda a la derecha. Espere allí hasta que le llamemos por su nombre, por favor.

… Ahora, cuando llega el momento de elegir, se da cuenta de que las cosas buenas, las personas a las que ha querido, las que le han querido a él, los momentos y los lugares donde ha sido feliz, la memoria de las risas, de los besos, la complicidad de sus amigos, la emoción del amor, el vértigo del sexo, ocupan casi la totalidad de su memoria.

Lo bueno ha invadido el espacio de lo malo, los huecos del rencor, del dolor, de la rabia, todas esas viejas cuentas pendientes que ha ido acumulando a lo largo de los años como un equipaje incómodo pero imprescindible, y que ahora, de pronto, le dan igual. Es mejor empezar por la alegría, y eso hace.

Tiene que decirle a mucha gente que la quiere, y tiene que decírselo muchas veces. A su mujer y a sus hijos, desde luego. A sus padres, a sus hermanos, a esos amigos que ya son como de su familia, pero también a personas más distantes, hombres y mujeres a los que no ve todas las semanas, compañeros de otras épocas, algunos tíos y tías, algunos primos, mucha gente que no ha compartido con él toda su vida, pero siguen ocupando un lugar importante en su memoria.

Tiene que volver a leer algunos libros, volver a ver algunas películas, escuchar de nuevo algunas canciones muchas veces. No puede marcharse sin las palabras, sin las imágenes, sin el ritmo y los colores de su vida.

Estaría bien que el Atleti ganara algún título, pero como con eso no se puede contar, tendrá que conformarse con ir al Calderón mientras pueda, ya no con sus amigos, sino con su hijo Pablo, que siempre se queja, y con razón, de que no cumple sus promesas. Esta sí que la cumplirá, y volverá con Diana al hotel de su primer verano… Tiene tantas cosas por hacer….

Arreglar todos los papeles, poner en orden las cuentas, dejar instrucciones sencillas para resolver lo complicado.

… Todos los caminos llevan al mismo nudo, al mismo hueco, al mismo miedo. 

 

Entonces alguien dice su nombre y el número de una consulta por megafonía.

 

De Los besos en el pan.

Almudena Grandes

 

 

miércoles, 22 de junio de 2022

SiN Mí...

Las cosas terminan y a veces, momentos antes, se quedan en pausa.

En pausa por el dolor, en pausa por creer que uno no puede, en pausa por pensar que al parar los miedos se van afuera, en pausa por sentir demasiado peso en la mochila, en pausa para mirar a otro lado, en pausa para disfrutar de otros brazos, en pausa para dar otros besos. En pausa para pensar otros lugares.

Y yo ahora estoy en pausa. Siento la lluvia caer sobre mí. Empapada observo como cada gota arrastra pensamientos y palabras entrelazadas, penas y mantras tantas veces repetidos, sueños de otra vida… y duermo envuelta en un mar de olas suaves, de olor a verde, de mañanas encendidas, de otras vidas.

La muerte sigue allí, mostrando su sonrisa tranquila, su voz de arrullo, su canto de nana, pero ya no la veo todos los días. Vivo sin pensar en ella, todavía.

Piso las hojas muertas y el sonido de la tormenta envuelve mis pasos. Me rodean miles de motas de polvo que se iluminan con el mínimo rayo de sol que dejo entrar a través del bosque. Escucho el canto de los pájaros a lo lejos y hacia allí dirijo mis pasos.

Dormida algunas veces y lúcida otras, intento calmar mi cabeza sembrada de luces y sombras. Me hago mayor y el poso hace bulto… y a veces se me hace bola.

Son tiempos de cambio.

La muerte sigue allí, pero yo aún creo que estoy lejos. No lo sé.