Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

¿Nos acompañas?.



domingo, 12 de junio de 2011

Cuidados Paliativos en enfermedad NO oncológica...


Es conocida la dificultad que existe para determinar cuando un paciente con enfermedad avanzada no maligna entra en fase Terminal. La razón principal radica en establecer criterios capaces de identificar un pronóstico de supervivencia = 6 meses es estos pacientes. Debido a esta dificultad es fundamental realizar una Valoración Multidimensional Individualizada (VMI) (Escalas de valoración de las Actividades Básicas e Instrumentales de la Vida Diaria (ABIVD), exámenes cognitivos como los tests de Pfeiffer y Folstein, escalas de depresión, etc.).
Existen otras variables que nos ayudan junto con la valoración a establecer el pronóstico: a) la edad como indicador de comorbilidad y "fragilidad" (El síndrome de Declive es en muchos casos una situación que proviniendo desde la fragilidad acabará conllevando situaciones irreversibles); b) el tiempo de evolución del proceso causante de discapacidad; c) el estado nutricional; d) el deterioro cognitivo; e) la depresión y f) la falta de un adecuado soporte sociofamiliar.
Aunque estimar el pronóstico es una ciencia inexacta, no debe ser motivo para que evitemos hablar del mismo con los enfermos y/o la familia. Debemos de tener presente que un número no despreciable de estos pacientes morirán repentinamente; por lo que no tenemos que caer en el "nihilismo" del pronóstico. A modo de práctica clínica, como señala Scout A. Murria et al., cuando monitoricemos indicadores pronósticos y observemos un declive progresivo e irreversible del paciente, nos debemos preguntar: ¿me sorprendería si mi paciente muriera en los próximos 12 meses?. Si la respuesta es no, necesitamos dar al paciente y familia la oportunidad de planificar una buena muerte, cunado le corresponda, planificando unos adecuados cuidados al final de la vida.

"Guidelines" generales para determinar el pronóstico
(National Hospice Organization)
Criterios
I.- Paciente muy mayor con vida limitada debido a: diagnóstico específico, varios diagnósticos o sin un diagnóstico claramente definido. El paciente y/o familia están informados de la situación.

II.- Paciente y/o familia, previa información-comunicación, han elegido tratamiento de control de síntomas sobre tratamiento curativo.

III.- Paciente presenta alguno de los siguientes:

A: Documentación clínica de progresión de la enfermedad que puede incluir:
1)   Progresión enfermedad primaria demostrada por medio de sucesivas valoraciones, estudios complementarios, etc.
2)   Varias visitas a urgencias, hospitalizaciones, etc. en los últimos 6 meses.
3)   Numerosas demandas de atención sanitaria en domicilio, residencias asistidas, etc.
4)   Objetivación de un declive funcional reciente:
a) Declive reciente en pacientes con reducción previa de la funcionalidad por enfermedad crónica (ej. paciente con paraplejia crónica por alteración de la médula espinal que recientemente es diagnosticado de un cáncer).
b) Disminución funcional documentada por:
  • de Karnofsky 50
  • Dependencia en al menos 3 ABVD (bañarse, vestirse, comer, transferencias, continencia, capacidad de deambular independiente al baño).
B: Documentación de alteración nutricional reciente relacionada con el proceso terminal:
1)   Pérdida de > 10% del peso de forma no intencionada en los últimos 6 meses.
2)   Albúmina < 2.5 g/dl.
Nivel de evidencia III (basada en experiencias clínicas, estudios descriptivos o informes de comités de expertos, como en estos guidelines). Recomendación C (no suficiente evidencia científica).

ENFERMEDAD PULMONAR AVANZADA: OCFA
El Medicare Hospice de USA considera que la situación de enfermedad terminal pulmonar viene definida por los siguientes criterios:
  1. Enfermedad pulmonar crónica severa documentada por disnea de reposo con respuesta escasa o nula a broncodilatadores.
  2. Progresión de la enfermedad evidenciada por:
    Incremento de las hospitalizaciones o visitas domiciliarias por infecciones respiratorias y/o insuficiencias respiratorias
  3. Hipoxemia, pO2 55 mmHg en reposo y respirando aire ambiente o StO2 88 % con O2 suplementario, o hipercapnia, pCO2 50 mmHg .
  4. Insuficiencia cardiaca derecha secundaria a enfermedad pulmonar.
  5. Pérdida de peso no intencionada de>10% durante los últimos seis meses.
  6. Taquicardia de > 100 ppm en reposo.
(Estos criterios hacen referencia a pacientes con varias formas de enfermedad pulmonar avanzada que siguen a un final común de enfermedad pulmonar terminal. Los criterios 1, 2 y 3 deben estar presentes)
INSUFICIENCIA CARDIACA AVANZADA:
La situación clínica de terminalidad viene dada cuando la insuficiencia cardíaca avanzada es refractaria al tratamiento médico y no es subsidiaria de trasplante cardíaco. Son factores pronóstico relacionados con la SET =
  1. Disnea grado IV de la NYHA
  2. Fracción de eyección del 20%
  3. Persistencia de los síntomas de insuficiencia cardíaca congestiva a pesar del tratamiento adecuado con diuréticos, vasodilatadores e IECAs.
  4. Insuficiencia cardíaca refractaria y arritmias supraventriculares o ventriculares resistentes al tratamiento antiarrítmico
ENFERMEDAD HEPÁTICA AVANZADA: CIRROSIS HEPÁTICA
Factores pronóstico relacionados con la SET:
  1. Insuficiencia hepática grado C de la clasificación de Child-Pugh :
       Encefalopatía grado III-IV
       Ascitis masiva
       Bilirrubina > 3 mg/dl
       Albúmina < 2.8 g/dl
       T. de protrombina < 30 %
       y en la que se ha descartado el trasplante hepático
  2. El síndrome hepatorrenal debido a que carece de tratamiento médico eficaz ya suele ser un indicador de situación clínica terminal.
INSUFICIENCIA RENAL CRONICA AVANZADA
Factores pronóstico relacionados con la SET:
La situación terminal en pacientes con enfermedad renal avanzada y que no van a ser dializados viene dada ante:
  1. Manifestaciones clínicas de uremia (confusión, náuseas y vómitos refractarios, prurito generalizado, etc.
  2. Diurésis < 400 cc/día
  3. Hiperkaliemia > 7 y que no responde al tratamiento
  4. Pericarditis urémica
  5. Síndrome hepatorrenal
  6. Sobrecarga de fluídos intratable.
DEMENCIAS MUY EVOLUCIONADAS Y ENFERMEDAD CEREBROVASCULAR CRONICA AVANZADA
En estos pacientes también existe dificultad para hacer pronósticos a medio plazo. Existen múltiples factores que si son considerados nos ayudarán a individualizar la toma de decisiones y/ a decidir el esfuerzo diagnóstico y terapéutico a emplear. Entre otros cabe destacar :
  1. Edad > 70 años
  2. FAST (Functional Assessment Staging) > 7c
  3. Deterioro cognitivo grave (MMSE: Mini-Mental State Examination < 14)
  4. Dependencia absoluta
  5. Presencia de complicaciones (comorbilidad, infecciones de repetición -urinarias, respiratorias-, sepsis, fiebre a pesar de la antibioterapia,...)
  6. Disfagia
  7. Desnutrición
  8. Ulceras por presión refractarias grado 3-4

CUIDADOS PALIATIVOS EN LA ENFERMEDAD NO ONCOLÓGICA
  1. Los CP deben extenderse a pacientes con enfermedades crónicas avanzadas no malignas, la mayoría enfermos ancianos con pluripatología y grandes discapacidades en los que muchas veces resulta difícil definir la SET; por lo que es importante conocer: Pronóstico Discapacidad funcional Severidad de la enfermedad Información sobre la toma de decisiones
  2. Toma de decisiones:
    La base fundamental de la toma de decisiones = Enfermedad + Grado de evolución de la misma + Grado de deterioro funcional global + Gravedad de las sobreagudizaciones/crísis + Deseos, metas y opiniones de los pacientes/familia durante el curso de la enfermedad
  3. Planificación de los cuidados. Considerar:

    Planteamiento dinámico. Con relativa frecuencia aparecen situaciones que cambian con rapidez, surgen complicaciones, síntomas estresantes como el dolor, la disnea, etc.; entonces una actitud inicialmente más "curativa" puede sustituirse por una actitud exclusivamente paliativa.

    No reservar los Cuidados Paliativos solo para las fases agónicas. Constatar en la historia clínica el grado de intervención que se decide en cada momento; así evitaremos procedimientos agresivos innecesarios y muchas veces iatrogénicos (Cuidados Intensivos, Resucitación Cardiopulmonar, antibioterapia, etc..) Desde un punto de vista práctico debemos de tener en cuenta una serie de indicadores que pueden ayudarnos a definir la SET en pacientes con enfermedades avanzadas no malignas:

    1. Factores pronósticos (mejor modelos de predicción) de mortalidad de la enfermedad de base
    2. Enfermedades intercurrentes
    3. Estado funcional
    4. Progresión de la enfermedad, determinado por:
      Declive funcional
      Hospitalizaciones frecuentes
      Complicaciones médicas,........
    5. Comorbilidad
    6. Nivel cognitivo
    7. Deterioro nutricional
    8. Testamento vital o cualquier otra manifestación sobre los cuidados que desea o ha expresado el paciente para el final de su vida.

Es prioritario planificar cuanto antes, así como documentar, registrar todos estos parámetros y las decisiones que se adopten y ofrecer al paciente y familia el tratamiento más adecuado. Es decir debemos proporcionar unos cuidados al final de la vida de calidad y para ello debemos tener en cuenta la definición que establecida por The Institute of Medicine Committee on End-of-Life Care sobre la muerte digna: "Muerte libre de distress evitable y sufrimiento para el paciente, familia, cuidadores y en acuerdo con los deseos del paciente y familia y teniendo en cuenta unos estándares clínicos, culturales y éticos". 


FUENTE:
CUIDADOS PALIATIVOS NO ONCOLÓGICOS ENFERMEDAD TERMINAL: CONCEPTO Y FACTORES PRONÓSTICOS 
Autores: J. Ramón Navarro Sanz. Jefe del Servicio de Medicina Interna.Área Médica Integral. Unidad de Medicina Paliativa. Hospital Pare Jofré de Valencia. 
Agencia Valenciana de Salud.

martes, 7 de junio de 2011

iRNoS...

Realmente difícil aceptar que la muerte nos arranca lo que más hemos querido, lo que nos ha mantenido vivos durante tantos años, lo que nos daba una poderosa razón para levantarnos día a día.

Me cuesta imaginar qué moverá de la cama a María cada mañana, a quién mirará durante las horas previas al alba justo antes de que el sol despunte rodando sobre el monte que se ve desde su ventana, en qué ocupará el tiempo que rellena el día de veinticuatro horas, qué hará con todos los silencios que a partir de ahora se la van a enroscar en el alma, con la desolación que empieza a colarse en su casa.

Cómo se mide el dolor que asoma por sus ojos entrecerrados por el llanto?

Es grande porque nos empapa a los que estamos con ella, es hondo porque después de irnos de su casa, hace varias horas, aún lo siento aquí adentro.

... Creo que necesito unas vacaciones.

domingo, 5 de junio de 2011

Aquello fue tan bonito que me gustaría no olvidarlo jamás...

Pinchar en la foto para ir a la web: Banco de recuerdos.



La Fundación Reina Sofía ha suscrito un convenio con varios grupos de comunicación, incluida Unidad Editorial, mediante el cual se comprometen a apoyar la campaña 'Banco de Recuerdos', que busca concienciar a la sociedad sobre el Alzheimer.
La página 'www.bancoderecuerdos.com' (os recomiendo entrar en la web), permite guardar todos los recuerdos donados por gente anónima, rostros conocidos y personas en la primera fase de la enfermedad.
La campaña consta de diversos 'spots' de televisión, cuñas de radio y anuncios en prensa escrita en los que participan personajes del mundo del deporte como el seleccionador español, Vicente del Bosque, o artistas como el cantante David Bustamante.
En la web pueden verse testimonios como los de la cantante Edurne, que recuerda unos zapatos rojos que le regaló su madre para la primera gira, o el jugador de fútbol Cañizares, quien rememora su debut con la selección española. "Aquello fue tan bonito que me gustaría no olvidarlo jamás", contribuye el guardameta para la campaña contra el Alzheimer.
También hay testimonios de pacientes diagnosticados con Alzheimer, como Juana, quien relata este recuerdo de su infancia: "Para hacer la Comunión me dejaron mis padres ir un mes para aprenderme el catecismo porque mi hermana había hecho la comunión dos años antes que yo. Después volví con las vacas a cuidarlas y a los 12 años me llevó mi abuela a Logroño a cuidar a un hijo de su hermana que no quería comer para morirse..."
La campaña se enmarca en el trabajo realizado por la Fundación Reina Sofía con motivo del Año Internacional del Alzheimer 2011. El propósito es "contribuir a sensibilizar sobre la importancia de la inversión en investigación científica para avanzar en la lucha contra el Alzheimer y las enfermedades neurodegenerativas relacionadas".


Fuente: http://www.elmundo.es/elmundosalud



viernes, 3 de junio de 2011

sentido común...



Alguién muy especial con el que hablo continuamente, me dijo el otro día una frase aplicable a lo que ultimamente vivo a diario: "Hay quienes pregonan vino y venden vinagre".
Soy consciente de que los inicios en algo son duros, sobre todo cuando hay tanto comportamiento erróneo enquistado, cuando las frases: "aquí siempre lo hacemos/lo hemos hecho así" (confieso que las odio) son estandartes y lemas del día a día de personas que trabajan (nótese que no he usado la palabra profesionales) en un entorno hostil por definición... sin embargo, cuando tienes un bagaje... una experiencia y los cuidados paliativos se llevan en el corazón y en la cabeza a diario... me considero con criterio suficiente para dar un puñetazo en la mesa, gritar y decir un "basta" que tal vez hoy no se logre escuchar con fuerza por el ruido innecesario que nos rodea (palabras vacías y falsas esperanzas y promesas de "se curará")... pero que estoy segura de que un día esas palabras vacías se acabarán, se terminarán las falsas promesas... y simplemente el sentido común será lo que cobre sentido.


Oye... pero estoy bien!!

jueves, 2 de junio de 2011

tan cerca de la vida




Hay días y momentos muy, muy especiales y hoy ha sido uno de esos días. Días en que aprovechando que tu compañera coge las riendas de la visita tienes que escaparte al baño, llorar y lavarte la cara para que no se note tanto.


C. tiene 60 años y el verano pasado le diagnosticaron un cáncer de pulmón con metástasis óseas y cerebrales. No hace mucho que le conocemos pero su mirada y su sonrisa le delatan, es alguien, sin duda, muy especial.


En muy poco tiempo el deterioro ha sido importante con el consiguiente impacto físico y emocional para él y su familia. Adaptarse a una nueva situación es una tarea casi diaria.


Mientras su mujer le esta aseando C. no para de mirarle y de tocarle el brazo. No deja de mirarle ni un segundo. Que intensa puede llegar a ser una mirada, un momento, un instante. La visita está llena de instantes.


En un momento dado me quedo sola con el paciente. Debido a la extensión cerebral y a la medicación, su discurso es lento y tiende a cerrar los ojos. Estamos sentados en un balcón desde el que se ve un paisaje precioso y en primera fila el huerto que C. cuidaba.


C. siente y sabe que la vida se le escapa y vive cada minuto intensamente. Cuando abre los ojos mira hacia el cielo, hacia el paisaje, y sonríe. Dice que está feliz en su casa, con su mujer. También dice que es muy duro que te tengan que hacer todo pero que él también lo haría por su mujer. Que disfruta cuando vienen las visitas y aunque él cierra los ojos y no está en la conversación, siente que los suyos están cerca.



- Hemos sido muy… (cierra los ojos y se hace un silencio)
-¿Felices?
Abre los ojos y sonríe.
-Seguramente quería decir eso porque últimamente digo mucho esa palabra…



Me resulta muy difícil escribir aquí todo lo que he sentido hoy pero hay una idea que se acerca bastante, qué cerca está uno de la vida cuando está tan cerca de la muerte.





lunes, 30 de mayo de 2011

Ahora, el cabello de Carmen empieza a caerse de verdad. Por la mañana, su almohada está llena de pelos. Desde ayer, puede arrancarse mechones enteros sin que le duela.

Por la noche se mira en el espejo del cuarto de baño con la cabeza un poco inclinada hacia abajo.

- Se está quedando en nada, verdad?
- Bah, aún puede pasar.

... El momento que vengo temiendo desde hace semanas se acerca a pasos agigantados.

- Y si lo eliminamos del todo? - tantea indecisa.
- Quieres que te lo corte yo?, - propongo mirándola a través del espejo. (Uf! Lo he dicho en serio??)
- Te atreves... lo harías? - pregunta con vacilación, casi con timidez.
- Por ti claro que lo haría.
- ... Tiene que quedar bien lisa, que no pique debajo de la peluca.

Por dónde empezar?, alguien me lo puede decir? Por la parte de atrás, pienso, para que ella no vea de golpe el primer trozo de cuero cabelludo desnudo cuando le pase el aparato. Sí. Primero la parte de atrás.

... Doy un profundo suspiro, pongo en marcha la máquina de afeitar y se la paso desde la nuca hacia arriba, rapando una franja de unos cuatro centímetros de ancho. Le doy inmediatamente un beso en la mejilla. Ella ve en el espejo su largo cabello caído sobre la toalla, se tapa la boca con la mano y empieza a llorar. Yo trago saliva, pero sigo afeitando imperturbable, besándola cada par de segundos en la cabeza. No decimos nada.

Diez minutos más tarde, Carmen está calva.


Del libro “Una mujer va al médico” de Ray Kluun

jueves, 26 de mayo de 2011

Guía Clínica: Vía Subcutanea





Aquí dejo un enlace a la Guía clínica sobre VIA SUBCUTANEA: USOS Y RECOMENDACIONES DE LA VIA SUBCUTANEA EN CUIDADOS PALIATIVOS editada hace cinco meses por el Observatorio Regional de Cuidados Paliativos de Extremadura.



La guía, basandose en la bibliografía revisada, trata de responder a las siguientes cuestiones habituales en el manejo de la via subcutanea en el paciente en situación terminal:


¿Cuáles son las principales indicaciones y contraindicaciones de la técnica?

¿Qué ventajas e inconvenientes presenta el manejo de la vía subcutánea?

¿Cómo son las técnicas del manejo, las formas y modelos de administración?

¿Cuáles son las complicaciones derivadas de su uso?

¿Qué fármacos son administrables por vía subcutánea?

¿Cómo es la técnica de hidratación a través de la vía subcutánea?

¿Qué fuentes de información pueden consultarse?

¿Cuáles son las principales necesidades y perspectivas de los familiares
como usuarios de esta vía en domicilio?


miércoles, 25 de mayo de 2011

DeJaRLo CoMo eSTá...

A propósito del artículo del post anterior, que gran verdad es que "... la mentira nunca es lícita, aunque ocasionalmente pudiera ser saludable". Y que “... todo esto queda muy pulcro escrito sobre una página en blanco... pero más peliagudo es ponerlo en práctica en la consulta, y mucho más todavía, entre las cuatro paredes de la casa con el enfermo en ella”.

Hoy hemos estado en casa de E. y, hablando con él, nos ha dejado claro que no quería saber nada acerca de su enfermedad. Antes de irnos, su esposa nos acompañaba buscando hablar a solas con nosotras, ha comenzado a llorar y a preguntar todos los “por qués” que tantas veces hemos oído y para los que no hay respuesta... (muchas veces la respuesta no está en el viento, como dice la canción). También expresaba con pesar la falta de comunicación con su marido, el disimulo constante, aunque ella opinaba que él sabía... lo había visto llorar a hurtadillas, cuando creía que nadie podía verlo.

Pero él nos ha adivinado por una rendija de la puerta y al despedirnos, mientras me cogía con suavidad la mano, los ojos al borde del llanto y un amago de sonrisa en su cara, me ha dicho: “Por favor, déjelo como está”.

Por supuesto E., no te preocupes por eso.


domingo, 22 de mayo de 2011

La verdad... ¿toda la verdad y nada más que la verdad?...

 Artículo de:
Ricardo Cubedo es oncólogo del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda de Madrid y colaborador de ELMUNDO.es




Hace pocos días, José Luis de la Serna, el director de la web de El Mundo, señalaba en un artículo cómo muchas necrológicas publicadas en la prensa siguen disfrazando la palabra 'cáncer' con el eufemismo de 'una larga y penosa enfermedad'.
Jürgen, un paciente alemán al que todavía no conozco demasiado bien, acudió a mi consulta con una impresión de este artículo, sorprendido y algo escandalizado por la forma en la que los españoles seguimos abordando de refilón la información sobre el cáncer, ya sea en calidad de pacientes, médicos o familiares. Él es de la opinión de que entre la verdad y la mentira no cabe un alfiler, que todo lo que no sea 'la verdad, sólo la verdad y toda la verdad' no constituye otra cosa que un engaño hipócrita.
Yo no estaba tan seguro de que la mayoría de las personas que aguardaban en la sala de espera estuviesen de acuerdo en todo con Jürgen, de modo que, medio en serio medio en broma, le propuse lo siguiente: si persuadía a un puñado de pacientes o acompañantes para participar en un intercambio de opinión, digamos para entendernos rápido, 'a calzón quitado', yo me prestaría con gusto a la encerrona. El amigo alemán encajó el envite y, con mucho empeño y no poca dificultad, consiguió reunir a unas 16 ó 17 personas con las que me reuní informalmente, ayer por la tarde, en una de las salas de juntas del Puerta de Hierro.
El peloteo de opiniones y contraopiniones resultó de lo más interesante, aunque, al contrario de lo que le sucedió a Jürgen, creo que podría haber adivinado lo que allí se dijo. La composición de los participantes ya significaba algo. Más o menos la mitad eran pacientes, y la otra mitad familiares. Pero mientras los primeros eran sujetos curados, de los que acuden a mi consulta cada mucho a realizar sus revisiones periódicas, casi todos los familiares lo eran de enfermos en situaciones incurables que estaban recibiendo quimioterapias de distinto tipo. Me gustaría resumir en unos cuantos párrafos breves las posturas más comunes entre los asistentes y, sobre todo, me interesa formular al final tres preguntas a los ciberlectores.

Uno.

La información da miedo. Mucho miedo. A veces, más que la propia enfermedad. Es chocante que casi todos los afectados (llamemos así al conjunto de pacientes, acompañantes y familiares) expresaban su aprensión a la primera consulta no como 'a lo que tengo' o 'a lo que me van a hacer', sino 'a lo que me van a decir'. No pocos confesaron haber retrasado su primera consulta al médico, a veces durante meses e incluso soportando síntomas penosos, precisamente por ese terror 'a tener que escuchar lo que no querían'.

Dos.

Las malas noticias dejan bloqueados a quienes las reciben. Una y otra vez en la reunión de ayer se comentaban cosas como 'a partir de que escuché la palabra cáncer -o quimioterapia, o cirugía- ya no entendía absolutamente nada de lo que decía el médico. Al llegar a casa, no recordaba ni una palabra de lo que me había contado'. Cuando hay asuntos graves que comunicar, los enfermos, independientemente de su edad o nivel cultural, prefieren muy poca información y muy concreta, aunque sea incompleta o se dejen muchos flecos pendientes para otras visitas.

Tres.

Hay dos pecados capitales que los médicos cometemos al informar en la consulta; dos faltas que nuestros pacientes no perdonan y que les ofenden particularmente. Uno es no explicar las cosas de manera sencilla, huyendo de palabrejas técnicas. La otra, más importante todavía, es negar importancia al lenguaje corporal: no mostrar ni una sonrisa, no mirar a los ojos, teclear al ordenador o escribir recetas mientras los pacientes hablan...

Cuatro.

Al contrario de lo que nos pueda parecer a los médicos, todos los participantes de la reunión insistieron en que no necesitan en realidad demasiado tiempo en la consulta, que comprenden bien que hay muchos otros pacientes que atender. Bastan cinco o diez minutos, si se saben transmitir un par de ideas con claridad y cercanía.

Cinco.

Nadie quería mentiras en cuanto al diagnóstico, aunque fueran piadosas, ni para sí mismos ni para sus familiares. Aunque algunos se mostraban dispuestos a hacer excepciones en personas muy ancianas, el acuerdo general fue que si hay un cáncer, hay que decirlo, desde el principio y, además usando precisamente el término 'cáncer' en lugar de subterfugios.

Seis.

Otra cosa bien distinta es cuando se trata del pronóstico. Si todo el mundo parecía estar de acuerdo respecto a que hay que desvelar el diagnóstico de cáncer, era mucho más difícil coincidir en la conveniencia de revelar con crudeza el pronóstico. La mayoría de los pacientes presentes querrían saber si su tumor, una vez operado, tiene muchas papeletas de recaer. En cambio, nadie se atrevía a asegurar claramente que quisiera conocerlo si su enfermedad fuese incurable y todos (menos Jürgen) parecían coincidir en que la ignorancia era la mejor opción ante una muerte muy probable en cuestión de meses o pocos años. En realidad, de todos los presentes, nadie había preguntado abiertamente si el cáncer se podía curar o si era incurable y, por lo tanto, mortal en un plazo más o menos breve. Tanto en el caso de las situaciones curables como de las que no lo son, parece que todos los enfermos llegan a ese conocimiento con sobrentendidos, sin necesidad de abordar la cuestión abiertamente.

Siete.

Un asunto interesante es el papel de la familia como intermediaria y administradora de la información. En mayor o menor medida, a todos los contertulios les parecía natural que la familia se entrevistara, al menos una vez, a solas con el médico para conocer el auténtico alcance de la situación; y a nadie se le antojaba muy inapropiado que la familia pidiera al médico que, sin mentir, dulcificara un poco la información. Mi pobre paciente alemán se desesperaba con esto. Le parecía una intromisión inaceptable en la autonomía del individuo y, a su modo de ver, debía de suceder justo al contrario; que el enfermo conociera toda la verdad, buena o mala, y decidiese qué parte de ella decidía compartir con quién y cuándo.

Ocho.

Una queja universal resultó ser la frustración por carecer de información para llevarse a casa. Casi todo el mundo había recurrido a fuentes alternativas, como amigos, revistas, libros y, por encima de todo, internet. Y casi todos reconocían haberse confundido más que aclarado. Cualquiera de los presentes echaba mucho de menos que su médico le proporcionara alguna clase de folleto o documento escrito con la información esencial sobre los tratamientos y la enfermedad en general. La idea de poder recibir información en DVD o una página de internet mantenida por los propios médicos le pareció maravillosa a todo el mundo.

Nueve.

Se habló bastante y con vehemencia del 'derecho a no saber'. Los pacientes presentes reclamaban tanto saber lo que querían como ignorar lo que preferían no conocer. Varios expresaron su temor a que el médico les hablara de lo que no habían preguntado, y hubo mucha coincidencia en señalar que el especialista que mejor informa es el que, sin engañar nunca, va amoldando la cantidad y precisión de la información a las preguntas de los pacientes y, más aún, a la manera de formularlas. Para los enfermos y sus familias parece muy importante que los médicos mantengamos las orejas aguzadas a si lo que nos reclaman es una respuesta esencialmente cierta pero vaga, o bien detalles concretos.

Y diez.

La palabra 'esperanza' apareció docenas de veces durante nuestra tertulia. Una paciente especialmente lúcida dijo algo así como que "la información veraz es un derecho de los enfermos, pero el que se tiene a la esperanza es un derecho humano". Aun en las peores circunstancias, a nadie le parecía mal que el médico intentara encontrar una perspectiva positiva, una rendija abierta en la puerta de la esperanza.
Después de un par de horas de conversaciones cruzadas, me quedó claro que la cuestión de la información a los enfermos con cáncer incurable (que son menos de un cuarto del total de los que atiendo) es bien espinosa, uno de esos asuntos para los que no hay solución buena; se trata de acertar en la menos mala. A mi modo de ver, los cuatro mandamientos de la información a los pacientes con cáncer avanzado son:
  1. No decir jamás una mentira tan tajante que cierre el paso a la verdad
  2. Empezar con un poco de información verdadera e ir luego de a pocos
  3. Dejarse guiar por las preguntas del paciente y el tono en el que las formula
  4. Y no negar la esperanza.
Si me viese forzado a resumir aún más, pediría auxilio como en otras ocasiones a mi admirado Padre Feijóo, acaso el único auténtico ilustrado español del siglo XVIII, cuando escribía "... la mentira nunca es lícita, aunque ocasionalmente pudiera ser saludable".
Pero todo esto queda muy pulcro escrito sobre una página en blanco y puede que no sea más que esgrima de salón; más peliagudo es ponerlo en práctica en la consulta, y mucho más todavía, entre las cuatro paredes de la casa con el enfermo en ella. Siempre hay mil asuntos que vienen a recomplicar lo complicado: los problemas de la pareja, la existencia de niños, las desavenencias entre distintas partes de la familia, problemas de dinero, un médico antipático, un paciente grosero. Hace falta serenidad, sentido común a raudales y, en las encrucijadas, pensar siempre: 'Si yo fuera el enfermo, ¿cómo me gustaría que me trataran?'.


Para pensar...
  • Si usted tuviese un cáncer, ¿querría saberlo o preferiría que le engañaran?
  • Si ese cáncer no se pudiese curar, aunque pudiese vivir con él varios años, ¿querría saberlo a ciencia cierta o preferiría que esa información la recibiese su familia?
  • Y, si la muerte fuese inevitable en un plazo relativamente breve, de algunos meses o poco más de un año, ¿piensa usted que lo preguntaría abiertamente al médico, o preferiría vivir el día a día sin pensar en el futuro?

jueves, 19 de mayo de 2011

Expectativas de la FaMiLia....

Hoy hablaremos sobre las expectativas de la FAMILIA del paciente paliativo ( porque todavía parece que hay gente a la que se le olvida o confunde conceptos).

Sobre asistencia:
• Posibilidad de ingresar en Hospitales de distintos Sectores.
• Disponer de asistencia continuada en Cuidados Paliativos.
• Disponer de ayuda institucional para hacerme cargo de mi familiar enfermo.
• Poder acompañar a mi familiar enfermo sin impedimentos.
• Apoyo psicológico suficiente para superar la situación y ayudar a superarla al enfermo.
• Ayuda social (agilización de recursos).

Sobre información:
• Que me indiquen los trámites a realizar cuando llegue el fallecimiento.
• Poder tener una segunda opinión.
• Que se me informe sobre los recursos asistenciales disponibles (sanitarios y sociales)
• Recibir información precisa y con delicadeza, tanto de la enfermedad como de sus incidencias, así como de las decisiones que habrá que tomar en cada momento hasta el final de la vida del enfermo.
• Tener la seguridad razonable de que los cuidados paliativos son la mejor opción para ayudar a mi familiar.

Sobre cualidades del equipo:
• Equipo de referencia competente, con el que poder consultar.
• Trato apropiado y personalizado.
• Que me enseñen a cuidar de mi familiar y me den la posibilidad de participar en los cuidados desde el comienzo.



Y yo añado... " Gracias por ayudarme.... no sabéis la cantidad de dudas y temores que me asaltan a la hora de tomar decisiones sobre los cuidados de mi ser querido y de saber qué es lo mejor para él ".



martes, 17 de mayo de 2011

Expectativas del PaCieNTe...

A propósito del anteproyecto de la Ley reguladora de los derechos de la persona ante el proceso final de la vida, que comentó mi amiga/compañera hace unos días, se me ocurre volver a insistir sobre las expectativas del paciente tributario de Cuidados Paliativos y de su familia, porque parece que todavía hay gente a la que se le olvida o confunde conceptos.

Hablaremos primero del
PACIENTE.

Sobre la asistencia:
• Que me eviten toda acción dolorosa.
• Que eviten en lo posible mi sufrimiento y el de mi familia.
• Que el control sintomático sea óptimo y dirigido por un equipo formado para ello, en perfecta coordinación con los demás recursos asistenciales (centros de salud, hospitales...)
• Apoyo psicológico, social y espiritual (ayuda para solucionar problemas sociales como pensiones, obtención de medicamentos...)
• Que la asistencia sea personalizada.
• Que se me atienda hasta el final.
• Que se lea mi historia clínica.
• Que no se prolongue mi vida innecesariamente.
• Evitar en lo posible mi traslado a Urgencias y, en caso necesario, que se tenga una consideración especial conmigo en dicho Servicio.
• No perder nunca mi dignidad, incluso en la muerte.
• Que me dejen siempre en casa recomendaciones para resolver cualquier complicación que pudiese aparecer.
• Que mi familia esté siempre atendida, y no sea abandonada cuando yo no esté.

Relativo a información y consentimiento:
• Que la información que reciba sea apropiada: que se responda a mis demandas con veracidad y prudencia, y que se respete también mi derecho a no querer saber.
• Que se respete mi derecho a recibir información limitada.
• Que pueda resolver mis dudas.
• Recibir la atención en el lugar que desee (domicilio/hospital).
• Poder elegir el sitio donde voy a ser atendido.
• Poder elegir el lugar donde voy a fallecer, tanto si es en el Hospital como en mi casa.
• Poder ingresar para fallecer en el Hospital en condiciones apropiadas a mi situación.
• Que se me deje decidir.
• Que no me hagan pruebas cruentas si no van a servir para mejorar mi calidad de vida.
• Que no me incomoden con determinaciones de constantes si no son necesarias para mejorar mi calidad de vida.
• Que respeten mis decisiones aunque yo no esté consciente.
• Que se facilite el trámite administrativo del registro de voluntades anticipadas y la consulta del mismo.
• Poder elegir el médico.
• Poder tener una segunda opinión.
• Posibilidad de ingresar en hospitales de distintos Sectores.
• Que se me informe sobre los recursos asistenciales disponibles.

Relativo a cualidades del equipo:
• Que el equipo que me atiende esté pendiente de mí y sea accesible; a ser posible, tenerlo disponible siempre que lo necesite.
• Competencia profesional.
• Que sepan acompañarme cuando lo necesito.
• Que no me dejen solo cuando me esté muriendo.
• Que no eviten el contacto físico conmigo.

Relativo a hostelería:
• Que durante mi estancia en el Hospital mis allegados puedan visitarme.
• Que se respete mi descanso y mi intimidad sin impedimento, en un lugar y con un horario adecuados.
• Que mi dieta sea apropiada, y adecuada a mis gustos.
• Que durante mi estancia en el Hospital pueda estar acompañado siempre.
• Posibilidad de elección de menú y de media ración.
• Que dejen pasar a mis hijos a verme, aunque sean pequeños.
• Posibilidad de que me traigan comida “de fuera”, caprichos.
• Que mi habitación reúna condiciones especiales (individual, aseo, espacio para acompañantes…)


Y yo añado....." Gracias por pensar en mí e intentar poneros en mi lugar".


sábado, 14 de mayo de 2011

Anteproyecto de Ley





Os copio un artículo publicado hoy en ABC digital firmado por Javier Rocafort, presidente de la SECPAL, y Jacinto Batiz, vocal de ética, en relación con el Anteproyecto de la Ley reguladora de los derechos de la persona ante el proceso final de la vida.








"La atención al final de la vida es una necesidad, y que esta ley desee transformarla en un derecho, es una oportunidad para garantizar una atención adecuada y accesible a quien la precise.



No obstante, con independencia de la aprobación del anteproyecto, desde la Sociedad Española de Cuidados Paliativos entendemos que los ciudadanos españoles, y particularmente los pacientes con enfermedades avanzadas y sus familias, están ya en manos de profesionales capacitados para garantizar una buena calidad de vida y ausencia de sufrimiento intenso, incluso cuando la muerte está muy cercana.

Los profesionales que nos dedicamos a la atención a estos pacientes contamos actualmente con medios adecuados para tratar el dolor y otros síntomas relacionados con las enfermedades en fase avanzada, para orientar la adaptación emocional de los pacientes y familias, para acompañar en el sufrimiento existencial, para comunicar adecuadamente o para promover el máximo bienestar familiar y del entorno social. Que esto se convierta en un derecho real es muy importante, pero como profesionales no podemos olvidar otras consideraciones.

Cuando trabajamos en cuidados paliativos somos conscientes que esta atención debe tener en cuenta varios imperativos éticos: no abandonar al enfermo, aliviar su dolor y cualquier otro síntoma con los tratamientos necesarios, evitar exploraciones diagnósticas y aquellos tratamientos que son más insufribles que la propia enfermedad y que en ese momento se consideran inútiles, y sedarle si a pesar de todos los tratamientos empleados no hemos conseguidos aliviar su sufrimiento, teniendo en cuenta siempre los deseos del enfermo.

De esta forma estamos trabajando ya en cuidados paliativos. Quisiéramos que esta ley nos ayude a poder hacerlo así en cualquier lugar de este país, en el lugar que el enfermo desee, siempre que sea posible, y por profesionales reconocidos oficialmente, algo que la nueva ley deja pendiente, según esta valoración inicial que no podrá ser más profunda hasta conocer su articulado completo. "






El informe del Anteproyecto podéis leerlo pinchando aquí.